jueves, 7 de julio de 2016

Cerro Yabazón, Holguín


Interesante elevación de más de 240 metros de altura, característico mogote holguinero mutilado en su cima y ladera sur para la obtención de piedra caliza y bañado por el rio Yabazón, uno de los afluentes del rio Gibara donde los lugareños practican la minería furtiva del oro.


El Cerro Yabazón se encuentra en las cercanías del caserío homónimo, a unos 8 km al este del poblado de Floro Pérez (antiguo Auras). Pertenece al grupo orográfico Alturas de Maniabón, teniendo a la Mezquita de Colón, Las Tinajitas y la Silla de Gibara como formaciones vecinas. Es un exponente de los mogotes cubanos dentro de los cerros cársicos de Maniabón.
En toda la zona comprendida entre el norte de la Ciudad de Holguín y Gibara es posible encontrar oro, incluso en el poblado de Aguas Claras, a 5 km del Centro de la Ciudad de Holguín, existen los restos de una antigua mina de oro  que se explotó antes de 1959, ya agotada, actualmente se encuentra inundada y forma un lago artificial. En Yabazón Abajo, pequeño asentamiento cercano al Cerro, muchas personas se dedican por cuenta propia a colar la tierra de estos lares para tratar de obtener alguna pepita de oro, con suerte, en un mes de arduo trabajo, pueden alcanzar algunos gramos del preciado metal.
Para ello excavan agujeros en el suelo, en las orillas de los ríos o en el lecho del rio en temporada seca, utilizando picos y barretas, extraen la tierra que luego lavan en el rio en un recipiente ancho y de poca profundidad,  permitiendo que el agua arrastre la tierra, que es más liviana y soluble, dejando un polvo brillante, mezclado con pequeñas piedras y tierra remanente, pero inutilizable en semejante proceso, solo pequeñísimos granos, casi del tamaño de la cabeza de un alfiler logran obtener, aunque las más grandes pueden parecer una cabeza de fósforo o un grano de arroz.
Algunas de estas personas trabajaban en empresas o entidades estatales, pero ahora se dedican enteramente a la minería ilegal, con lo cual han sido capaces de obtener equipos electrodomésticos que según ellos no podría lograrlo anteriormente. Solo lo hacen en la mañana y la tarde, en los horarios que el sol castiga menos, alternando  con otras labores como la crianza de animales de corral, pequeñas estancias agrícolas y elaboración de yogurt y quesos.

Hasta la cima del Cerro se puede llegar mediante una zigzagueante carretera, asfaltada en parte, por donde se conducía el mineral extraído para el molino de piedra ubicado en las inmediaciones. Actualmente no se realiza esta labor y se puede observar los restos de la pequeña industrial del árido.

Desde la cima se puede disfrutar de una magnífica vista del valle de la cuenca del Rio Gibara.Hasta la bahía no existe otra elevación que interrumpa la extensión de la llanura fluvial. Muy curiosa resulta la consecución de parcelas agrícolas y de pasto en disímiles formas rectangulares. También se pueden apreciar los ríos y arroyos no por el agua, sino por la vegetación que crecen en sus orillas. De noche las luces de varios pueblos y las casas salpicadas por toda la llanura asemejan un cielo estrellado.
Durante el  ascenso se puede apreciar el desgarro al que fue sometido el cerro y la violencia necesaria para arrancarle la piedra a su legítimo dueño.
 La minería nunca es bonita y menos a cielo abierto, pero parte fundamental de esteproceso es el reacondicionamiento post minero, que nos es más que dejar listo el terreno utilizado para que tenga las características semejantes que tuvo anteriormente y se puedan alojar las especies de la flora y fauna existentes en el lugar. De esta misma forma se acondiciona el terreno y se reforestan las minas de Níquel en Moa y Pinares de Mayarí.

Muy cerca del Cerro de Yabazón se encuentra el embalse Santa Clara, en la trayectoria del Rio Gibara y la elevación cuya cima en forma de cúpula resembla una mezquita, conocida como la Mezquita de Colón o Teta de Bariay, mencionada en el diario de Cristóbal Colón, en su descripción de los Cerros de Maniabón, comparando su geografía con la siciliana, lo cual es uno de los argumentos más importantes en el hecho de aceptar a Bariay como el lugar donde arribó por primera vez a Cuba el descubridor genovés y plasmó la famosa frase “… esta es la tierra más fermosa que ojos humanos hubieran visto”.

Yabazón se encuentra conectado al camino que une Fray Benito y Floro Pérez, por lo que es muy fácil de realizar Safaris en Jeep desde la Playa de Guardalavaca, Playa Esmeralda y Playa Pesquero, si se tuviera la ocasión. Además en el Cerro las Tinajitas se encuentra el Campismo Silla de Gibara, que al encontrarse en la ladera del cerro tiene una impresionante vista de la llanura, lo cual se puede desfrutar desde el restaurant y la piscina. Además se puede realizar excursiones a la cueva Las Tinajitas, a la cima del cerro y disfrutar de una vista panorámica excelente del litoral norte Gibareño, incluyendo Cayo Bariay y las dos Bahías que lo rodean (Jururú y Bariay), perteneciente al Parque Monumento Nacional Bariay. El campismo se puede reservar desde cualquier Buró de Reservaciones de Campismo Popular en toda Cuba.




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